Τετάρτη, 3 Αυγούστου 2016

Taller de traducción literaria colectiva de doble dirección: español>griego, griego>español, de Konstantinos Paleologos

Taller de traducción literaria colectiva de doble dirección: español>griego, griego>español

A collective literary translation workshop with double direction: Spanish>Greek, Greek>Spanish

Resumen
Los talleres de traducción literaria con fines formativos, ya sea en ámbito universitario o en el marco de cualquier otra institución, son, desde hace décadas, una práctica habitual. Pese a que en la gran mayoría de los casos el objetivo de dichos talleres es, más o menos, común en su pretensión de aunar aspectos traductológicos con la práctica de la traducción, los hay de varios tipos: de traducción hacia la lengua materna de los asistentes o de traducción inversa, de traducción colectiva o individual, con un coordinador o varios, con o sin la presencia del autor traducido, con la pretensión o no de editar el producto final del taller, etc.   
En nuestra comunicación pretendemos presentar la organización, la celebración y los resultados de un taller de traducción literaria colectiva ciertamente inusual, esto es, de doble dirección: español>griego, griego>español. El taller en cuestión tuvo lugar en la Universidad Aristóteles de Salónica, durante los meses de abril y mayo de 2015, con una duración total de ocho horas – cuatro sesiones de dos horas. En dicho taller, en el que se tradujeron minicuentos de escritores griegos e hispanohablantes, participaron dos coordinadores - moderadores que dominaban ambos idiomas, uno tenía el griego como lengua materna y el otro el español, y diez estudiantes, cinco grecohablantes con perfecto dominio del español y cinco hispanohablantes con perfecto dominio del griego. De las cuatro sesiones del taller, dos –la primera y la tercera– se dedicaron a la traducción de los cuentos griegos al español, y las otras dos a la traducción de los textos escritos en español al griego. De esta forma en cada sesión la mitad de la clase ejercía de «traductor» y la otra mitad de «asesor / informador», alternando sus roles en la siguiente jornada.
Creemos que, precisamente, la «convivencia» en un taller de traducción, en este caso de traducción literaria, de hablantes nativos tanto de la lengua de origen como de la lengua meta, no solo confirió a dicho proceso educativo un rasgo diferenciador muy importante con respecto a otros intentos de la misma índole, sino que contribuyó decisivamente a la obtención de unas traducciones finales de gran calidad.

Resum
Literary translation workshops for training purposes, organized either within university programs or in the framework of any other institution, have been, for decades, a common practice. Although in most cases such workshops share a more or less common objective, that is their attempt to combine aspects of Translation Studies with the practice of translation, we can still find several types of these: translation into the mother tongue of the assistants or reverse translation, collective or individual translation, with one coordinator or more, with or without the presence of the author translated, with the intention or not to edit the final product of the workshop, etc.
In this presentation we intend to present the organization, the implementation and the results of a rather unusual collective literary translation workshop, meaning one of double direction: Spanish>Greek, Greek>Spanish. The workshop in question took place at the Aristotle University of Thessaloniki, during the months of April and May 2015, with a total duration of eight hours - four sessions of two hours each. In the said workshop, where short stories of Greek and Spanish-speaking writers were translated, there participated two coordinators-moderators who dominated both languages. One of them had Greek as a mother tongue and the other one had Spanish. There also participated ten students, five of which had Greek as a mother tongue and a perfect command of the Spanish language and the other five had Spanish as a mother tongue and a perfect command of the Greek language. Two sessions of the workshop -the first and the third one- were dedicated to the translation into the Spanish language of stories written in Greek, and the other two were dedicated to the translation into the Greek language of texts written in Spanish. Therefore, in each session half of the class acted as "translator" and the other half as "adviser / informer", while they alternated their roles in the following session.
We strongly believe that the "coexistence" of native speakers of both the source and the target language in a literary translation workshop, in this particular case, not only conferred an important differentiating feature to this educational process, in relation to other attempts of the same nature, but it also contributed in a decisive way in obtaining final translations of a very high quality.

1.                   INTRODUCCIÓN

Los talleres de traducción literaria con fines formativos, ya sea en ámbito universitario o en el marco de cualquier otra institución, son, desde hace décadas, una práctica habitual. Pese a que en la gran mayoría de los casos el objetivo de dichos talleres es, más o menos, común en su pretensión de aunar aspectos traductológicos con la práctica de la traducción, los hay de varios tipos: de traducción hacia la lengua materna de los asistentes o de traducción inversa, de traducción colectiva o individual, con un coordinador o varios, con o sin la presencia del autor traducido, con la pretensión o no de editar el producto final del taller, etc. En nuestra comunicación pretendemos presentar la organización, la celebración y los resultados de un taller de traducción literaria colectiva ciertamente inusual, esto es, de doble dirección: español>griego, griego>español.

2.                   EL TALLER

El taller en cuestión tuvo lugar en la Universidad Aristóteles de Salónica (AUTH), durante los meses de abril y mayo de 2015, con una duración total de ocho horas, esto es, cuatro sesiones semanales de dos horas cada una. En dicho taller, en el que se tradujeron minicuentos de escritores griegos e hispanos, participaron dos coordinadores - moderadores (que dominaban ambos idiomas, pero uno tenía el griego como lengua materna y el otro el español) y diez estudiantes, cinco grecohablantes que además dominaban el español y cinco hispanohablantes que dominaban también el griego. Tres de los estudiantes habían participado en otros talleres de traducción literaria, para el resto esta fue su primera experiencia. De las cuatro sesiones del taller, dos –la primera y la tercera– se dedicaron a la traducción de los minicuentos griegos al español, y las otras dos a la traducción de los textos escritos en español al griego. De esta forma en cada sesión la mitad de la clase ejercía de «traductor» y la otra mitad de «asesor / informador», alternando sus papeles en la siguiente jornada.
Pasemos a ver de manera detallada todo el proceso de organización y celebración del taller. En el marco del Máster Universitario “Ciencias de la Lengua y de la Civilizazión” del Departamento de Filología Italiana de la AUTH, y más concretamente en el itinerario de “Traducción, comunicación y mundo editorial” se ofrecen estudios de postgrado especializados en la traducción de textos literarios y humanísticos. Como lenguas de trabajo se utilizan el griego, el español, el italiano y el inglés. Pues bien, los dos profesores que impartían, respectivamente, las asignaturas de “Traducción literaria del español al griego” y de “Traducción literaria del griego al español”, en el segundo semestre del curso académico 2014-2015, decidieron unir fuerzas para ofrecer un taller gratuito de traducción literaria a socios de la Unión Hispano-Helena de Lengua y Cultura de Salónica, unión cuyo objetivo es dar a conocer a los salonicenses la lengua y la cultura de los países hispanohablantes a través de la organización de actos culturales de todo tipo. Veamos, brevemente, el perfíl de los dos profesores. Enrique Íñiguez Rodríguez es español, traductor independiente y profesor de Lenguas Modernas (inglés, español, griego y catalán) y de traducción. Ha trabajado para agencias de traducción y escuelas de idiomas y, en este momento está escribiendo su tesis doctoral en la Universidad Jaume I. Konstantinos Paleologos es griego, profesor titular de Traductología Aplicada en la AUTH. Enseña también Literatura Española Contemporánea en la Universidad Abierta de Grecia. Ha traducido del español o del catalán al griego obras de Pardo Bazán, Unamuno, Lorca, Vázquez Montalbán, Llamazares, Sábato, Bryce Echenique, Pàmies, Monzó, etc.
La idea inicial de los dos moderadores, y así versaba la convocatoria inicial, era la realización de un taller de traducción literaria del español al griego. No obstante, visto el perfil de los candidatos a seguirlo (todos ellos, como ya aclaramos, miembros de la Unión) decidieron que fuera de doble dirección, puesto que cinco de los candidatos tenían el griego como lengua materna y otros cinco el español (procedentes de España, Chile, Uruguay, Colombia y Argentina, respectivamente). Acto seguido, y tras informar a los estudiantes de esta decisión (que fue recibida de manera muy positiva), pasaron al proceso de la elección de los textos que les ocuparían en el taller. Decidieron que fueran minirrelatos y su elección corrió a cargo del profesor Konstantinos Paleologos. Del griego al español se traducirían dos minirrelatos griegos [“Θα σε σκοτώσω” de Sotiris Dimitríu, 325 palabras, y “Λόλα” de Antonis Surunis, 311 palabras]; del español al griego se traducirían cuatro minicuentos [“El amigo del novio” del español Pedro Herrero, 201 palabras, “La ausencia” de la española Araceli Esteves, 67 palabras, “Tiro en la nuca” del argentino Eduardo Berti, 110 palabras y “A buenas horas” de Jordi Masó Rahola, escrito en catalán y traducido al castellano por el propio autor. En el taller se trabajó con la versión en castellano, 77 palabras].
Los diez participantes (9 mujeres y un hombre) recibieron el material un mes antes del inicio del taller y tenían la obligación de enviar sus traducciones a los dos coordinadores una semana antes del inicio del mismo junto con una breve nota biográfica de los autores (en español para los escritores griegos y en griego para los escritores hispánicos). Más concretamente, los que tenían el griego como lengua materna tenían que traducir los cuatro minirrelatos hispanos y los hispanohablantes nativos los dos minicuentos griegos. En este punto hay que aclarar que esta “obligación”, es decir, la petición de la entrega previa de las traducciones, es de suma importancia por tres motivos: 1) garantiza la participación activa y efectiva y no solo testimonial de todos los inscritos en el taller, 2) sirve para elegir las traducciones de partida que nos ayudarán a llegar, tras el trabajo colectivo, a una versión de grupo y 3) permite a los coordinadores, tras la conclusión del taller, comprobar todo el proceso de evolución desde las versiones individuales hasta la versión grupal. Hay que decir que cuatro de los participantes (tres hispanohablantes y un grecohablante) enviaron la traducción de los seis minirrelatos.   
El taller tuvo lugar el miércoles 22 de abril de 2015 (desde las 18.00h hasta las 20.00h) en un aula que nos había cedido la Facultad de Letras de la AUTH equipada con ordenadores, proyector, pantalla y una mesa rectangular con sus sillas. Estuvieron presentes los 10 estudiantes y los dos coordinadores. El primer día se trabajó con los textos de Pedro Herrero y de Araceli Esteves de los cuales había ocho traducciones, cinco de los participantes griegos y tres de participantes hispanohablantes. Los dos coordinadores habían decidido que no traducirían ningún texto. Esto es una opción, cabría la posibilidad de que hubiesen decidido hacer lo contrario. Sin embargo, en este caso quisieron participar en el taller sin tener de entrada una versión propia.
Los coordinadores habían preparado de antemano un archivo con dos columnas; en la primera, había los minicuentos en su versión original y en la segunda, su traducción al griego. La traducción de cada minirrelato que aparecía en el archivo en cuestión (al igual que ocurrió todos los días que duró el taller) era obra de alguno de los participantes, escogida al azar. Huelga señalar que para cada minirrelato se escogía la traducción de un estudiante diferente. Dicho archivo se proyectaba en una pantalla visible por todos los participantes y se manejaba por ordenador. Funciones de “secretario” ejerció durante los días que se trabajó con la traducción al griego el profesor grecohablante y en los días que se trabajó con los minirrelatos griegos y su traducción al español, el profesor hispanohablante. El que no escribía en el ordenador ejercía de coordinador de la conversación que se producía en clase a raíz de la versión proyectada.
El taller empezó con los coordinadores/moderadores dando la bienvenida a todos los asistentes y las presentaciones y, a continuación, empezó el taller propiamente dicho. Todos los asistentes debatieron con argumentos sobre la traducción de los minirrelatos, partiendo de la versión que aparecía en pantalla. Los coordinadores contaban, claro está, con las ocho versiones enviadas, pero los estudiantes solo contaban con la suya y con la de la pantalla (esto significa que uno de los asistentes, esto siempre se mantuvo en secreto, solo contaba con la suya propia). Al final de las dos horas, habíamos llegado a una primera versión grupal.
Lo mismo se repitió el segundo miércoles con el texto de Dimitríu, el tercero con los textos de Berti y de Masó Rahola y el último con el minirrelato de Surunis. Hay que señalar que al final del tercer y del cuarto día hubo, en el último tramo de la clase, repaso general de todas las traducciones del español al griego (en el primer caso) y del griego al español (en el segundo) hasta llegar a una segunda, más elaborada, versión colectiva de las traducciones.

3.                   OBSERVACIONES Y CONCLUSIONES DEL TALLER

1) El hielo entre los 12 participantes se rompió rápidamente. A ello contribuyó sobremanera el hecho de que en su gran mayoría los estudiantes conocían a los profesores y se conocían también entre sí. La participaciόn, por tanto, fue activa y, a veces, hasta con afán de protagonismo (quiere esto decir que en todos los talleres, como en todo tipo de clase, hay personas que están menos dispuestas a “negociar” su versión. Equilibrar la vehemencia de algunos con la timidez de otros es uno de los papeles más importantes de los coordinadores de este tipo de talleres). En bastantes ocasiones, dicha participación activa desembocó en mini debates entre los participantes. En estos casos, los moderadores incentivaron el diálogo con argumentos y no dudaron en aportar también los suyos. En bastantes puntos de disensión el problema fue zanjado por votaciόn.
2) El uso de minirrelatos en un taller de enseñanza de traducción literaria creemos que es “prodigioso” por tres motivos. Primero, se trabaja sobre la totalidad de una obra y no sobre un fragmento de ella; hay, por tanto, una sensación de un trabajo total, redondo. Segundo, dado que los textos son pequeños o, incluso, mínimos, a lo largo de un taller se pueden traducir varios autores de varios estilos literarios distintos. Tercero, el taller puede llegar a un resultado final, individual y/o colectivo, circunstancia bastante gratificante para los asitentes.
3) La existencia de dos moderadores, además de lengua materna diferente (uno grecohablante y el otro hispanohablante), que además no hicieron el más mínimo esfuerzo por ocultar las discrepancias hermenéuticas y estilísticas que había entre ellos, ha sido muy útil porque, junto con la existencia de dos grupos lingüísticos en el taller, contribuyeron a un desarrollo más equilibrado y efectivo del taller en ambas direcciones.
4) Como hemos señalado anteriormente, en cada sesión la mitad de la clase ejercía de «traductor» y la otra mitad de «asesor / informador», alternando sus roles en la siguiente jornada. Creemos que, precisamente, la «convivencia» en un taller de traducción, en este caso de traducción literaria, de hablantes nativos tanto de la lengua de origen como de la lengua meta, no solo confirió a dicho proceso educativo un rasgo diferenciador muy importante con respecto a otros intentos de la misma índole, sino que contribuyó decisivamente a la obtención de unas traducciones finales de muy alto valor. ¿Pero cuál era el papel de los “asesores / informadores”? Fundamentalmente ayudar a los traductores a entender mejor el original a nivel de lengua y sintaxis y aclarar los culturemas presentes en los originales.
5) En el caso de la traducción de los textos griegos al castellano, y dada la participación de seis hispanohablantes de cinco países distintos, hubo debates muy interesantes acerca de qué variante del español elegir. Por ejemplo, la palabra «γκαρσόνι» se tradujo como «camarero», no obstante, la participante Argentina había propuesto «mozo», la Uruguaya «mesero» y la Chilena «garzón»; o la palabra «βρακιά», que se tradujo como «calzoncillos», la estudiante Colombiana la tradujo como «interiores», la estudiante Chilena como «slip» y la estudiante Argentina como «calzones». Hay que reconocer que en el presente caso, quizás por influencia de los dos coordinadores (uno español y el otro con estudios en España) se optó por un castellano más cercano al español, llamémoslo estándar, de España. Sin embargo, hay que decir que el debate al respecto ha sido muy vivo y muy enriquecedor para todos.
6) Con respecto al proceso de evolución desde las versiones individuales hasta la versión grupal, hay que observar que, según el criterio de los dos moderadores, la traducción colectiva, debido al trabajo común, ha superado con creces la calidad de las traducciones iniciales. Veamos, como ejemplo, las 5 versiones individuales, de las cinco participantes hispanohablantes, del inicio del minicuento “Lola” de Surunis y la versión colectiva:
Versión 1: Estaba en una librería de Tesalónica firmando ejemplares de mi último libro y, al echar una mirada de soslayo, la vi que esperaba, de pie y apartada, con el libro en sus manos.
Versión 2: Me encontraba en una librería de Salónica firmando un ejemplar de mi último libro cuando la vi de reojo esperando de pie y un poco alejada con el libro entre las manos.
Versión 3: Estaba firmando  autógrafos  en una  librería de Salónica en mi último libro y con la punta del ojo la vi estar de pie apartada esperando con el libro en sus manos.
Versión 4: En Salónica –en una librería– firmaba mi último libro. La divisé de reojo, estaba de pie, alejada y esperando con el libro en la mano.
Versión 5: Firmaba en una tienda de libros en Salónica mi último libro y con el rabillo del ojo la vi parada esperando con mi libro en las manos.
Versión final: Firmaba en una librería en Salónica mi último libro y de reojo la vi de pie, esperando un poco alejada con el libro en las manos.
7) Las traducciones de los dos minicuentos griegos fueron publicados en la revista electrónica (dedicada a la minificción) Planodion-Bonsái en la sección “Escritores griegos en español”.

4.                   A MODO DE EPÍLOGO

¿Puede acaso un taller de traducción de microrrelatos ser beneficioso –y cómo– para la formación de nuevos traductores o, incluso, de personas que ya se han iniciado profesionalmente en este campo? Por supuesto, siempre que el/los profesor(es) haya(n) seleccionado textos adecuados para un taller con fines educativos y tenga(n) la experiencia para guiar e inspirar a los estudiantes sin ahogar su creatividad y sin tratar de convertirse en figura(s) central(es) del taller y en portador(es) de la traducción “correcta”, librarles, en definitiva, de la tiranía de la “única interpretación correcta”.
                En esta ocasión, hemos querido demostrar justamente las ventajas y los inconvenientes, así como la utilidad pedagógica de una traducción grupal en un taller de doble dirección. La verdad es que el taller que acabamos de describir ha surgido tras muchos experimentos anteriores (talleres de poesía, de cuentos infantiles, de artículos periodísticos... con o sin la presencia del autor... con o sin la obligación de llegar a una traducción final colectiva... con uno, dos o tres coordinadores... con o sin la presencia de un hablante nativo de la lengua de origen... etc.). Hemos de reconocer que hemos llegado al nivel de organizaciόn descrito en el presente trabajo mitad tanteando y mitad reflexionando, intentando siempre enseñar a nuestros estudiantes y cotraductores que la polifonía del trabajo colectivo conduce a versiones colectivas que no son producto de la suma de las versiones individuales sino la síntesis dialógica de los puntos de vista de un sujeto plural. Ojalá lo hayamos conseguido.

Εν el taller de Traducción Literaria del español al griego y del griego al español organizado por Konstantinos Paleologos y Enrique Íñiguez Rodríguez bajo los auspicios del Departamento de Lengua y Filología Italianas de la Universidad Aristóteles de Salónica en colaboración con la Unión Hispanohelena de Lengua y Cultura que se realizó en Salónica del 22 abril al 20 de mayo de 2015, participaron los estudiantes: Sandra Armero, Juana Barrios, Χρίστος Βασιλειάδης, Marisol Fuentes, Αικατερίνη Ιορδανοπούλου, Ζωή Καραγιώργου, Αλεξάνδρα Κουρκουμέλη, Gabriela Larrieux, Ματθίλδη Σιμχά, Εύα Τοπάλογλου.

La presente ponencia se pronunció el 8 de julio de 2016 en el marco del III Congreso Internacional sobre Investigación en Didáctica de la traducción, celebrado en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) del 7 al 8 de julio de 2016.




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